Publicidad en
17 de Octubre. 13:08 horas
Facebook El Correo Extremadura Twitter El Correo Extremadura  
 
Últimas noticias de actualidad de Extremadura en El Correo de Extremadura
Ir a Inicio
 
Opinión-Editorial
MIS MARTES AL SOL

El vino como tradición, arte y emprendimiento

21 de Febrero | 12:00
El vino como tradición, arte y emprendimiento
El vino acompaña al hombre desde la noche de los tiempos. Parece que fueron los etruscos y los griegos los que lo llevaron a la antigua Roma, que como saben, jugó un papel fundamental en la historia del vino. Un vino etrusco famoso en la antigüedad era el vino de Vulci, del que las mujeres etruscas ya participaban en los banquetes, a diferencia de las mujeres griegas y romanas (todavía no había Asociación de Mujeres Amigas del Vino).

Puede decirse que junto con el pan y el aceite de oliva, el vino es el alimento que más ha caracterizado la identidad de la cultura mediterránea. La cultura del vino es tan larga como la cultura del hombre. Desde el vino de los faraones hasta los primeros vestigios del origen del vino en la Península Ibérica, (los hallazgos de Huelva y Carmona sitúan la presencia y el consumo de vino en España ya en el siglo VII a. De C.) éste no ha parado de evolucionar.

Y desde los dioses de la fertilidad (Baco) hasta la época cristiana como elemento esencial de la celebración eucarística, el vino sigue aun hoy conservando un simbolismo que va desde los vinos de pitarra más humildes, hasta los Riojas y riberas del Duero, o los grandes vinos franceses, y no eres nadie si no te conoces las Denominaciones de Origen, que siguen aumentando como hongos, aunque serán los pequeños pagos y los vinos de autor los que generen cada día más confianza en los amantes del buen vino. 

Con la tecnología la eclosión del mundo del vino se ha extendido a nuevos países del globo terráqueo y forma parte esencial de los programas de desarrollo y de turismo enológico y gastronómico de los países de vanguardia, pero como en todo proceso de masificación hay quien hace las cosas con arte y quienes se instalan en la chapuza, sean los pitarreros que no hay dios que los beba, o las bodegas de los nuevos ricos del ladrillo, que no sabían qué hacer con el dinero amasado antes de la burbuja y lo emplearon en hacer vinos de 60 euros/botella, que luego tienen que vender a diez, porque ni son tan buenos como creían ni la gente se chupa los dedos. 

Dos personajes entrañables me inspiran esta columna, como ejemplo de emprendedores en una tierra que busca su destino en la selva despiadada de un desarrollo al que ahora ya todo el mundo acompaña del adjetivo "sostenible". 
Uno es un viticultor sabio, el primero que se acogió en esta tierra la denominación de ecológico, aunque él ya heredó este adjetivo de las enseñanzas de su padre y su religión es: cuidar bien las labores y el abonado orgánico (estiércol) del suelo; trabajar con variedades autóctonas, adaptadas a su entorno, como tempranillo y eva-beba. Usar los tratamientos preventivos de siempre, como el azufre, el cobre (caldo bordelés asociados) Tratar a la uva como se debe en la vendimia. Y hacer las podas "como dios manda". A cambio de todo eso, el mercado le penaliza maltratando su uva y no pagándole el precio que requiere un cultivo diferenciado. La Administración incurre en errores burocráticos continuos, le quita la escasa "ayuda ecológica" y le ignora por completo , en vez de tenerle de referencia. Algunas bodegas ecológicas de Extremadura y Andalucía le han tratado peor incluso que las convencionales. Sin embargo, este viticultor irreductible, tiene su idea de cómo llegar a hacer su vino y su pequeña bodega (qué gran vignerón sería) si su hijo agrónomo se animara a formar parte de la empresa familiar.

La otra es una mujer que trae el vino de la cuna familiar. Que se ha formado como agrónoma y enóloga y ha salido a otros países a ver el mundo del vino. Que se apasiona tanto con el cultivo y selección de sus cepas, como con el estudio de las variedades y su adaptación a los suelos pedregosos en los que las cultiva. Y, sobre todo, disfruta con la vinificación de sus uvas en una bodega bien equipada, con la paciencia del que sabe lo que le piden en cada lugar y lo que cuesta hacer un buen vino, por encima de modas y tendencias convencionales, sin hacer concesiones a una galería en la que ya hay muchas bodegas compitiendo en tópicos y productos de diseño, que reproducen miméticamente lo que ven en la literatura y las guías comerciales del sector. Al margen de una D.O que perjudica mucho más que ayuda, esta emprendedora y sabia del vino (junto a su familia), está desarrollando en sus pagos unos vinos de autor que ya están llegando a una quincena de países, avalados por su calidad, más que por una propaganda literaria o de imágenes que no siempre se corresponde con las expectativas que despierta.

Mi conclusión es que tenemos en Extremadura algunos emprendedores de pequeña, mediana e incluso gran escala, creadores de empresas y productos singulares, que buscan con ahínco su espacio en los mercados internacionales y lo van labrando tenazmente, a pesar de las limitaciones geográficas, infraestructurales y burocráticas que arrastramos desgraciadamente y que tan lentamente evolucionan.

Que en el mundo del vino, con raíces tan viejas y simbólicas, vayamos pasando de la cantidad a la calidad es algo esperanzador. El día en que nuestras cooperativas empiecen a estar regidas por gente más joven, por técnicos menos perezosos para innovar y salirse de la rutina, y las Administraciones aprendan a apoyarlas con generosidad, sin afanes controladores, puede que Extremadura encuentre espacios más interesante para el desarrollo de sus vinos, y nuestros emprendedores mayores estímulos para aumentar el esfuerzo creativo que sin duda tienen.

No puedo terminar sin desvelarles que las personas que inspiran este artículo son Joaquín Salamanca, viticultor tradicional y ecológico de Villafranca de los Barros y Amelia Coloma, Agrónoma y Enóloga de Bodegas Coloma.



Lo más leído en Opinión
SIN PROPÓSITO DE ENMIENDA
ElCorreoExtremadura.com | Todos los derechos reservados. Contacto - ¿Quiénes somos?
© EL CORREO EXTREMADURA
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.