Publicidad en
17 de Octubre. 13:17 horas
Facebook El Correo Extremadura Twitter El Correo Extremadura  
 
Últimas noticias de actualidad de Extremadura en El Correo de Extremadura
Ir a Inicio
 
Opinión-Editorial
MIS MARTES AL SOL

La justicia es una lotería

21 de Marzo | 10:42
La justicia es una lotería
Mis recuerdos de juventud sobre la justicia me llevan a un juez que paseaba con una capa peculiar por la calle, un tanto excéntrico, del que la gente decía que estaba un poco “pirado”. Me citó en dos ocasiones por protestas propia del inicio de la Transición. Su obsesión era que guardara una postura correcta ante él. Ensayé varias que no le gustaban y empezó a levantarme la voz. En el mismo tono le contesté con sorna diciéndole que me dijera él cómo tenía que ponerme. Al final la comparecencia se resolvió con una leve sanción económica y sin que yo aprendiera cual era la posición correcta.

El segundo juez ante el que tuve que comparecer, con el tiempo se convertiría en un “juez estrella”, pero cuando llegó a Villanueva de la Serena era un juez jovencito, que se juntaba con lo más carca del pueblo. Le regalé un ejemplar de “Extremadura Saqueada” que dijo agradecerme, lo que no evitó que a los pocos días me citara a comparecer ante él por la ocupación de una vivienda social que se encontraba cerrada desde hacía tiempo. Al preguntarme si era cierto que forcé la puerta para que pudiera alojarse una familia, le dije que era cierto, y que volvería a hacerlo otra vez si fuera necesario ya que las viviendas de propiedad pública no deben estar desocupadas mientras hay gentes que no tienen dónde vivir. Al final me puso una multa de 10.000 pesetas. Estaba claro que no quería líos conmigo. Teníamos una asociación de vecinos que se hacía respetar.

La tercera vez que fui al juzgado fue por una demanda de 90 millones de pesetas de un organismo público que me acusaba de mala gestión, cuando era él quien había hundido una empresa de la que se había convertido en socio mayoritario. Había entonces dos jueces en Villanueva de la Serena. Uno de ellos se había ido de juerga a la Feria de Sevilla con el cacique principal de la ciudad, promotor en la sombra de la querella contra mí. Quiso la divina providencia que me tocara el otro juez y tras la oportuna auditoría falló en contra de los demandantes, condenándoles a pagar las costas del juicio, casi seis millones de pesetas, que pagaron con dinero público. De todos era conocido que la demanda había sido forzada por la “autoridad máxima” de Extremadura, que dejó hacer a sus acólitos para asestar un castigo ejemplar a quien se atrevió a discrepar de él, en público y en privado. El hecho que quiero destacar de todas formas es la suerte que tuve de que me tocara un juez y no otro en aquel montaje contra mí. No sé qué habría pasado si me toca “el juez de la feria sevillana”.

Desde entonces para acá han pasado dos décadas en las que hemos visto  un desfile de corruptos ante la justicia y algunos jueces han sido inhabilitados por haber apuntado muy alto en sus instrucciones. Fue el caso del juez Gómez de Liaño, que intentó procesar a Polanco (“el que me echa un pulso le pierde”), o el del juez J. Elpidio Silva, que se atrevió con Blesa y le fulminaron de la carrera judicial llevándole  al límite de lo que puede soportar un profesional de la justicia. Todavía hoy hay un forcejeo cretino por parte de los grandes partidos políticos, para imponer los “jueces amigos” en los órganos judiciales o ante los procesos de corrupción que les afectan. A veces, es una cuestión de suerte el juez que toque en cada ocasión para que pueda hacerse justicia o para que los corruptos se vayan de rositas.    



Lo más leído en Opinión
SIN PROPÓSITO DE ENMIENDA
ElCorreoExtremadura.com | Todos los derechos reservados. Contacto - ¿Quiénes somos?
© EL CORREO EXTREMADURA
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.