Publicidad en
16 de Diciembre. 05:37 horas
Facebook El Correo Extremadura Twitter El Correo Extremadura  
 
Últimas noticias de actualidad de Extremadura en El Correo de Extremadura
Ir a Inicio
 
Cultura, literatura, historia, música

¿Te atreves?

26 de Octubre | 12:45
¿Te atreves?
Cae la noche, sé que me espera en actitud desafiante a través del largo pasillo. Se ríe del miedo que expulsó por cada poro de mí cuerpo, lo huele de lejos. La escuchó decirme en pleno silencio:

− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

Oigo mis propios pasos, los pies están horrorizados. Tacón indeciso sobre madera crujiente, carcomida por los años como mi corazón por el pánico. Otra vez su voz, otra vez ella.

− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

Mis manos agarrotadas tratan de aferrarse a algo que no existe, buscan consuelo en medio de un vacío inmenso, sólo hay aire. Demasiado grande, demasiado hueco, en él, retumba su murmullo como un trueno.

− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

El corazón galopa salvajemente sobre mi pecho, sus potentes latidos me machacan las sienes. Está impulsado por la sangre, huye despavorida cuando nota que ella se hace presente:

− Ven conmigo ¿acaso no te atreves?

Las lágrimas bañan mi rostro desencajado, pero, por el contrario, tengo la boca seca. Humedad en los ojos, páramo en mi lengua. Pánico en mí cuando de nuevo regresa:

− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

Ya no soy dueño de mí mente, está sensación de angustia me arrastra y posee. No puedo, ni quiero, me revelo todo lo que puedo aunque ya sin muchas fuerzas. Vuelve, vuelve:

− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

Mis pasos, las manos agarrotadas, el corazón latiente, las lágrimas saladas, mi angustia perenne, todos al fin se lanzan, no sé cómo, pero se arriesgan.

Avanzó por la madera crujiente, ella ríe mientras me huele y me escupe de manera cruel:

− Ya estás aquí, cerca muy cerca.

Me derrumbo de puro miedo, de pánico, al sentir el contacto de su picaporte en mi mano. Escucho la frase de siempre:
− Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

Entonces ocurre, la bestia me devora, no dejando ningún rastro.

Dicen, que desaparecí al traspasar una puerta. Nadie sabe que desde siempre me estuvo esperando, ya que, nunca antes, me había atrevido a cruzarla. Al final, no pude resistir su llamada.

Silencio, no la oyen:

-Ven conmigo, ¿acaso no te atreves?

FIN


ElCorreoExtremadura.com | Todos los derechos reservados. Contacto - ¿Quiénes somos?
© EL CORREO EXTREMADURA
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.