Publicidad en
19 de Octubre. 07:14 horas
Facebook El Correo Extremadura Twitter El Correo Extremadura  
 
Últimas noticias de actualidad de Extremadura en El Correo de Extremadura
Ir a Inicio
 
Opinión-Editorial
SIN PROPÓSITO DE ENMIENDA

Mediterráneo: la fosa de los pobres

13 de Octubre | 12:45
Mediterráneo: la fosa de los pobres
La porción de agua salada que llamamos Mediterráneo ha sido determinante en la configuración de nuestra sociedad, nuestra lengua, nuestros valores, nuestra identidad y nuestra historia. Como expresaba Henry Pirenne en su ya clásica obra “Mahoma y Carlomagno”, de todos los caracteres de esa admirable construcción humana que fue el Imperio Romano, el más sorprendente y también el más esencial, fue su carácter mediterráneo.

Y es que el Mare Nostrum ha sido permanentemente transitado por ideas, religiones, mercancías y personas. Solo durante los primeros siglos de la Edad Media, el Mediterráneo dejó de ser un gran lago en cuyas orillas florecían civilizaciones y culturas conectadas entre sí. En lo que llamamos Alta Edad Media, Europa se continentalizó, viviendo de puertas adentro, o por mejor decir, intentando sobrevivir en medio de la anemia material e intelectual. Cerrados en nosotros, en la autarquía.

Con la Modernidad, volvió el Lago Común.

Claro que cuando hablamos de lago y orillas, tendemos a ver solo las nuestras. Pensamos en culturas mediterráneas e invocamos de inmediato Grecia, Italia, España... Pero el Mare Nostrum era la gran calzada que comunicaba La Hélade con Egipto, Fenicia con Iberia, Roma con Cartago. Es decir Grecia con El Cairo; Siria, Libia y Palestina con España y Portugal; Italia con Túnez y Marruecos por actualizar geográficamente los añejos nombres de culturas e imperios ya desaparecidos.

Para bien y para mal: sus barcos transportaron durante siglos entre oriente y occidente vino, aceite, sedas, joyas o metales, también libros y nuevas ideas... y armas, guerras, esclavos, violencias y crímenes. Barcos para comerciar y barcos piratas para robar, navíos con poetas y científicos o con invasores. Llevando a Abu Nuwás o Camús pero también a Balduino y sus cruzados.

Oriente y Occidente tenemos en el mediterráneo nuestro punto esencial de contacto y hoy ese mar donde miles de vidas desaparecen, miles de personas, hombres, mujeres y niños se ahogan, es el símbolo de la barbarie que estamos construyendo: una nueva Europa que se medievaliza, que se esconde entre nuevos muros, que se niega al intercambio, a la solidaridad entre seres humanos, a la piedad para con los pobres entre los pobres.

¿Cuánto sufrimiento acumula ya esa fosa de los miserables en la que se está convirtiendo el viejo Mare Nostrum? Cada día personas que huyen de la guerra y la violencia o del hambre, sin más posesiones que la ropa que llevan, dejan su piel intentando cruzarlo. El mar salado se convierte en su tumba, donde sueños y esperanzas desaparecen ante la mirada inmisericorde de nuestros gobernantes.

El mar de los pobres, de los muy pobres. Tan desesperados que no dudan en poner en el frágil hilo de las parcas su existencia porque necesitan dejar atrás un pasado donde solo hay bombas y muerte segura. Nuestras bombas, porque las que caían sobre sus cabezas en Siria, en Libia o en Irak las construimos nosotros en nuestras fábricas y nuestras guerras, porque en las guerras de Siria, Libia e Irak tenemos responsabilidad, demasiada responsabilidad.

¿Hasta cuándo tanto horror?


ElCorreoExtremadura.com | Todos los derechos reservados. Contacto - ¿Quiénes somos?
© EL CORREO EXTREMADURA
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.